9 factores para mejorar la gestión del rendimiento
Para mejorar su proceso de gestión del rendimiento, una organización debe cuidar nueve factores clave: comunicación clara, preparación del gerente, momento adecuado, mentalidad abierta, escucha activa, feedback 360, enfoque futuro, retroalimentación constructiva y conversaciones de desarrollo.
El proceso de gestión del rendimiento ha existido en el lugar de trabajo durante décadas. Aunque no es un concepto nuevo, ha cambiado con el tiempo y difiere de una empresa a otra. Algunas organizaciones son firmes creyentes en las evaluaciones anuales, mientras que otras las han eliminado por completo.
Si tu organización cree en un sistema de gestión del rendimiento de los empleados, aquí tienes nueve factores que debes considerar en tu proceso para lograr mejoras y ver beneficios óptimos.
Una breve historia del proceso de gestión del rendimiento
Se cree que las evaluaciones de rendimiento se introdujeron alrededor de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, no fue hasta la década de 1940 que el proceso comenzó a establecerse en el lugar de trabajo, y para la década de 1960 se estima que el 90% de las empresas estadounidenses ya utilizaban este sistema. Más adelante se incorporó el concepto de autoevaluación, lo que hizo el proceso más completo y orientado al potencial futuro del empleado mediante metas y objetivos.
Hoy en día, las evaluaciones de gestión del rendimiento son distintas una vez más: hay mayor foco en el empleado, su compromiso y motivación, y se incluyen múltiples perspectivas de retroalimentación de compañeros, gerentes y otros colegas, apoyadas por la tecnología.
¿Qué debe incluir un sistema de gestión del rendimiento de los empleados?
1. Comunicación clara
No le digas simplemente a un empleado que quieres una reunión rápida y la conviertas en una revisión de rendimiento, ya que esto lo tomará desprevenido y no le dará tiempo para prepararse. Reserva tiempo con anticipación y sé claro sobre lo que discutirán.
2. Preparación del gerente
No seas el gerente que asiste a una reunión sin retroalimentación, ejemplos, cifras o pruebas. Ya sea para elogiar un trabajo bien hecho o señalar un área de mejora, será mucho más efectivo si tienes ejemplos concretos. Esto fortalece la conversación y muestra interés genuino por el empleado.
3. Momento adecuado
La frecuencia de las revisiones dependerá de tu organización, pero si solo realizas reuniones anuales, hay demasiado que abarcar y es fácil olvidar detalles. Es mejor realizarlas cada tres o seis meses, para que la información y la retroalimentación estén frescas. Agéndalas y evita cancelarlas salvo que no tengas otra opción.
4. Mentalidad abierta
Idealmente, no debería haber sorpresas en la reunión de revisión. Aun así, tu empleado puede aprovechar la oportunidad para expresar una preocupación o darte retroalimentación inesperada. Abórdalo con mentalidad abierta, pero mantén el foco en la revisión.
5. Escuchar a los empleados
Una reunión de revisión de rendimiento es una conversación de dos vías, no una oportunidad para señalar errores sin escuchar. Según una encuesta del Workforce Institute, 1 de cada 4 empleados no se siente escuchado en su lugar de trabajo, y el 86% cree que otros en su organización tampoco lo son de forma justa o equitativa.
6. Recopilación de feedback de 360 grados
La retroalimentación de 360 grados puede formar parte específica del proceso de revisión o complementarlo. Recopilar opiniones de varios colegas brinda una visión más completa de la persona y le ofrece retroalimentación de la que quizá no era consciente.
7. Enfoque en el futuro
Existe una línea fina entre reflexionar sobre los meses pasados y mirar hacia adelante. Es necesario analizar el rendimiento respecto a los objetivos anteriores y luego centrarse en el rendimiento y las metas futuras.
8. Oportunidad para ser constructivo, no crítico
El proceso de gestión del rendimiento existe para revisar el desempeño y analizar cómo lograr más o dónde se sitúa el empleado respecto a sus objetivos. No es una excusa para criticar comportamientos, sino para ayudar a las personas a alcanzar metas y mantenerse en el camino correcto.
9. Discusiones de desarrollo
El proceso también es una buena oportunidad para discutir opciones de desarrollo con un empleado. El día a día puede ser ocupado y es fácil pasar por alto estas oportunidades, pero durante las reuniones se puede identificar dónde es necesario o deseado el desarrollo.
Estos nueve factores son fundamentales para poner en práctica en tu proceso de gestión del rendimiento. Recuerda que el proceso es continuo: como gerente, debes ofrecer apoyo constante a tu equipo y mantener las conversaciones activas.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es el proceso de gestión del rendimiento?
Es el sistema mediante el cual una organización evalúa, retroalimenta y desarrolla el desempeño de sus empleados de forma continua, no solo en evaluaciones anuales.
¿Con qué frecuencia deben hacerse las revisiones de rendimiento?
Se recomienda cada tres o seis meses, en lugar de una sola vez al año, para mantener la retroalimentación fresca y precisa.
¿Por qué es importante el feedback de 360 grados?
Porque ofrece una visión más completa del desempeño del empleado al incluir perspectivas de compañeros, gerentes y otros colegas.
¿Cómo deben prepararse los gerentes para una revisión de rendimiento?
Deben llegar con ejemplos concretos, datos y evidencias, evitando presentarse sin retroalimentación preparada.
¿Cuál es el objetivo principal de una revisión de rendimiento?
Ser constructiva y orientada al futuro, ayudando al empleado a alcanzar sus objetivos, no criticar su desempeño pasado.